¿Quiénes somos?

La revista Mejores Prácticas Corporativas es un proyecto editorial del Instituto Mexicano de Mejores Prácticas Corporativas, A.C. (IMMPC). El Instituto nació a finales de 2009 en Jalisco, en medio de una de las peores crisis financieras de la historia, y en un entorno competitivo complicado.

Entendiendo que existían un sinnúmero de conceptos y metodologías diseñadas para guiar a las empresas y lograr su institucionalización y trascendencia, pero que no se tenía claro cómo éstas debían implementarse, resultaba necesario contar con un organismo que generara lineamientos para ayudar a las empresas a alcanzar sus objetivos. Es por ello que el IMMPC se posiciona como un marco de referencia y un espacio de vinculación y promoción de las mejores prácticas corporativas.

Con el fin de promover la cultura de mejores prácticas, y hacer llegar este mensaje a la comunidad empresarial, el IMMPC crea la revista Mejores Prácticas Corporativas.

Nuestra Misión

Divulgar y promover las mejores prácticas de los negocios, con el fin de demostrar que se puede llegar al éxito a través de medios legítimos, contribuyendo así a cambiar la cultura empresarial de México.

¿Qué hacemos?

Presentamos entrevistas, casos de éxito y artículos —todos ellos protagonizados y escritos por gente que combina la teoría y la práctica— que le brindan al lector una mejor perspectiva para resolver los problemas a los que se enfrenta diariamente en el mundo empresarial. No sólo queremos hablar de qué hicieron, sino de cómo lo hicieron y por qué lo hicieron, para inspirar a más mexicanos y demostrar que hacer las cosas bien no sólo es posible, sino que es valioso y, sobre todo, satisfactorio.

Nuestra publicación toca diversos temas de negocios, pero se especializa en temas de empresas familiares, institucionalización y gobierno corporativo, siendo éstos rubros esenciales para garantizar la consolidación y la trascendencia de las empresas de todo el mundo.

Encuéntranos

Nuestras Oficinas

Ostia 2782 Piso 4.
Col. Providencia.
CP. 44630.
Guadalajara, Jalisco.

Teléfonos

+ 52 (33) 3615 0047
+ 52 (33) 3813 2527
01 800 PRACTIK

Instituto Mexicano de Mejores Prácticas Corporativas

A finales de 2009, nace en Jalisco el Instituto Mexicano de Mejores Prácticas Corporativas A.C. (IMMPC), en medio de la peor crisis financiera de la historia reciente y en un entorno competitivo complicado. El IMMPC nace al ver la necesidad de que había un sinnúmero de conceptos, metodologías, sistemas y herramientas modernas que podían apoyar las tareas de administración empresarial, pero que no se tenía claro ni la manera ni el orden en que tales elementos debían implementarse. Era necesario contar con un organismo que generara referencias para evaluar la metodología más viable, con vistas a alcanzar los objetivos de dirección y control de las empresas.

Es por ello que el IMMPC, a través de su Centro de Investigación y Desarrollo (CID), adoptó el firme compromiso de identificar y estudiar las mejores prácticas existentes, así como la relación coherente, congruente y efectiva que existe entre ellas, ya que la aplicación de unas cuantas, de manera aislada, no genera los beneficios y resultados esperados.

En un afán por divulgar la cultura de mejores prácticas en las organizaciones, el IMMPC creó la revista de Mejores Prácticas Corporativas, su medio oficial de difusión y una herramienta de acercamiento con las empresas familiares, dueños, emprendedores y directivos de las empresas mexicanas, que les ayuda a conocer las tendencias de las mejores prácticas a nivel mundial, ayudándoles a resolver los problemas a los que se enfrentan día con día.

Hoy, el Instituto se consolida a nivel nacional, pues cuenta con los Capítulos Cd. de México y Bajío, este último con sede en Querétaro. Este crecimiento obedece a la ideología de que, para generar un cambio en la cultura empresarial del país, no solo basta con proponer una idea, sino que es necesario empujarla para que esta genere réplicas a su alrededor. Para consolidar este proyecto, también se requiere vincular a gente comprometida con el cambio, que a su vez genere réplicas y provoque un efecto realmente expansivo, para provocar el tan anhelado cambio en la cultura empresarial de México.

El IMMPC cree en el gran potencial de las empresas mexicanas, es por ello que su principal objetivo es el de contribuir a su crecimiento y consolidación. Para lograrlo, el Instituto trabaja para potenciar la investigación y desarrollo de las mejores prácticas, promoviendo el el emprendimiento, fomentando la innovación y la tecnología, proponiendo programas de intercambio de experiencias entre sus miembros y estableciendo relaciones estratégicas con otros organismos, instituciones y universidades.

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El Modelo de Gestión del IMMPC reúne las mejores prácticas en diferentes rubros y las concentra en una metodología integral que tiene como objetivo lograr la consolidación de las empresas, así como su trascendencia en el tiempo.

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ACERCA DE MEJORES PRÁCTICAS

Mejores Prácticas Corporativas es un proyecto editorial del Instituto Mexicano de Mejores Prácticas Corporativas, A.C., cuya misión es divulgar las mejores prácticas de los negocios, con el fin de promover una cultura empresarial que busca llegar al éxito por medios legítimos.

Presenta contenidos de vanguardia que incluyen artículos y entrevistas, protagonizados y escritos por gente que combina la teoría y la práctica, que ayudan al lector a resolver los problemas con los que se enfrenta a diario en el mundo empresarial; esto a través de un formato de alto impacto y diseño propositivo.

AUDIENCIA

Empresarios, directivos y ejecutivos de alto nivel. Así como socios y miembros del IMMPC.

Los lectores son personas en puestos de decisión, innovadores y con inquietud intelectual; además de contar con licenciatura y generalmente con estudios de posgrado, son personas de gran influencia a nivel político, empresarial y directivo con lineamientos claros y un gran deseo de aprendizaje hacia nuevas formas de estrategia, administración y gobierno corporativo que les permitan alcanzar el éxito del entorno en que se desenvuelven.

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PRÓXIMAS EDICIONES

  • ENERO-FEBRERO 2015
    ¡Que México crezca! Una mirada a la gente que esta cambiando México.
  • MARZO-ABRIL 2015
    Profesionalización: Llevando a la empresa hacia el futuro.
  • MAYO-JUNIO 2015
    Desarrollo sustentable, la nueva llave del crecimiento económico.

 

  • JULIO-AGOSTO 2015
    Cumplimiento regulatorio: Un chequeo de salud a tu empresa.
  • SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2015
    Certificaciones que agregan valor.
  • NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2015
    Administración de riesgos y mejora continua.

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¿Cómo escribir para Mejores Prácticas Corporativas?

Salvador Litchi, fundador de NICE

de de
Esteban Muñoz Aguilar

Dirección Editorial

“Cuando trabajas con personas, necesitas tener contacto directo con ellas; no puedes sentarte detrás del escritorio y enviar a otros para que hagan el trabajo”.

Don Mateo Litchi emigró de Grecia a México en la década de 1920. Construyó su hogar con la determinación y voluntad para superar los retos de iniciar una nueva vida, en un país extranjero. El primer fruto de esta resiliencia fue el taller de joyas que inauguró en 1935. Fue ahí donde su hijo, Salvador Litchi, aprendió sus primeras lecciones de negocio, 40 años después (cuando el negocio creció hasta ser una fábrica). Desde pequeño, Salvador acompañó a su padre para conocer a fondo el diseño, la fabricación y comercialización de joyería.

 

Aprovechando la experiencia joyera de la familia, Salvador fundó Industrias LIOR, S.A. de C.V. en 1985 —que se consolidó como la fábrica de joyería fina de fantasía más importante de México en sus primeros 5 años de operaciones—, y en 1996 conformó NICE, que actualmente cuenta con oficinas en Estados Unidos (EU), España y Costa Rica; 31 centros de distribución en la República Mexicana; alrededor de 18,000 metros cuadrados en instalaciones; casi un millón de distribuidores independientes; y están en proceso de construir el Centro Industrial NICE, que será la planta de producción de joyería fina de fantasía más grande del mundo, abarcará 50,000 metros cuadrados y generará 3,000 empleos directos.

 

Salvador concluyó su proceso de sucesión en 2015, pasando la estafeta del negocio a su hijo, Alejandro Litchi. Actualmente colabora como presidente del Consejo Directivo de NICE, donde continúa compartiendo los beneficios del negocio para que todos sus aliados puedan tener una excelente calidad de vida.

 

 

¿Cuáles fueron las enseñanzas más valiosas que usted aprendió de su padre?

 

Mi papá nos acostumbró (a mi hermano Aarón y a mí) a ir a las oficinas o a la fábrica desde que teníamos 7 años, por lo menos un día por semana; y si no íbamos entre semana, teníamos que ir todo el sábado. Muchas veces creímos que estábamos jugando pero, al estar ahí, relacionándonos con los colaboradores y los procesos, aprendimos el oficio y cómo se hacían las cosas: qué era el negocio, el valor del dinero, del trabajo.

 

Nuestra tarea era trabajar, no teníamos ningún privilegio especial. Por ejemplo, si llegábamos tarde, teníamos que reponer el tiempo que perdimos fuera del taller: en lugar de ir un día por semana, debíamos ir dos. Entonces, mi papá nos enseñó a ser honestos y disciplinados, y con el tiempo nos dimos cuenta de toda la experiencia que adquirimos en el proceso, hasta que nosotros también empezamos a vivirlas.

 

 

¿Cómo es que se involucró formalmente en la administración del negocio familiar?

 

 

Sucedió en dos etapas. Primero, no recibimos un negocio que ya caminara por su cuenta; más bien adquirimos las experiencias de mi padre. Cuando yo estaba terminando la preparatoria, nos mudamos a EU porque la situación de México en aquel entonces (1973-1975) era muy compleja. Por esto tomamos la decisión de cerrar la fábrica y terminar el negocio para vivir en Los Ángeles.

 

Es allá donde comenzó la segunda etapa, cuando mi hermano y yo inauguramos un taller nuevo. Nos empezó a ir muy bien y crecimos, pero a mí no me gustó vivir en EU —me parece que es un gran país para estudiar y viajar, pero yo prefería vivir en México—. Por eso decidí regresar e iniciar un nuevo taller en Guadalajara. Entonces, ambos talleres crecieron rápidamente, pero nos conviene más mantener la fábrica en México. Por eso decidimos vender la fábrica de Los Ángeles —que llegó a ser la más grande en la costa oeste de EU.

 

Afortunadamente, Aarón, nuestro socio Alfonso Orozco y yo hemos tenido una gran sinergia para administrar el negocio. Mi hermano siempre se ha encargado de la producción, mientras que yo me he dedicado del área comercial. Así mantuvimos un buen crecimiento, con buenas ventas, hasta crear una de las fábricas de joyería de fantasía más grandes del mundo. Todo eso ha impulsado nuestro crecimiento y la aceptación de nuestros productos en el mercado, manteniendo nuestros altos estándares de calidad.

 

 

Entonces, ¿cuándo es que conforman NICE como el nombre y la marca del negocio?

 

 

Fuimos fabricantes y maquiladores durante muchos años, pero realmente no teníamos una marca comercial. El nombre de la fábrica es Grupo LIOR; así es como la conocían en México, pero nuestras ventas eran a través de distribuidores. Además, maquilábamos para muchas compañías de venta por catálogo y tiendas departamentales. Eventualmente notamos que los distribuidores manejaban mejores márgenes de utilidades que los fabricantes; y en 1994, durante la crisis económica de México subieron los precios, los pagos y los intereses, pero los salarios no mejoraron. Por eso vimos una oportunidad para apoyar a las personas que se comprometieron a pagar sus casas o coches.

 

En ese tiempo exportábamos más del 80 % de la producción; entonces, nuestra industria no sufrió la recesión con tanta fuerza. Eso nos motivó para compartir nuestro negocio y nuestras utilidades con más personas. El gran logro fue que el producto se transportó desde la fábrica hasta el consumidor, sin intermediarios. Así, la utilidad que antes quedaba en manos del exportador, el importador, el mayorista o la tienda departamental, ahora podía repartirse entre los distribuidores.

 

Gracias a que nuestro producto tiene un desplazamiento sencillo, le ofrecimos un medio a las personas para generar ingresos adicionales. ¿Cuál fue la sorpresa? Nuestros distribuidores directos empezaron a tener éxito, invitaron a más personas, y eventualmente contamos con casi un millón de individuos que conforman este negocio. Al principio, este fue un pequeño negocio para las amas de casa, pero los maridos pronto se dieron cuenta de que ellas podían ganar más con la distribución de joyas de lo que ellos generaban en sus empleos fijos. Muy pronto, los esposos se unieron a sus esposas y conformaron pequeños negocios familiares —muchos de ellos ya son grandes Empresarios distribuyendo nuestros productos.

 

 

¿Cuál es la estrategia del negocio para mantener una comunicación tan cercana con sus colaboradores?

 

 

Siempre me ha gustado tratar con las personas, tanto con los proveedores como con los clientes. Cuando trabajas con personas, necesitas tener contacto directo con ellas; no puedes sentarte detrás del escritorio y enviar a otros para que hagan el trabajo. Por eso, durante mucho tiempo viajé 200 días por año para convivir con los distribuidores —mi hijo Alejandro también lo hace—. Además, siempre incluí mi teléfono personal en los catálogos de NICE, para que cualquier persona pudiera llamarme y resolver sus dudas.

 

En una empresa tan grande, es común que a los directores les muestren los mejores resultados, pero no siempre se da cuenta de las áreas de oportunidad. Esto es de vital importancia para un líder, porque así puede darse cuenta de lo que realmente sucede. La base del negocio es estar en el campo y obtener retroalimentación constante, directa, de los empleados. Sin intermediarios.

 

 

¿Cómo impulsaron la participación del consumidor/vendedor para asegurar su lealtad y su éxito en el mercado?

 

 

No es lo mismo salir a vender un producto, que salir a mostrarlo y que el cliente lo compre. Cuando tienes un producto de calidad, es más sencillo que los distribuidores cierren tratos y generen ingresos. Pero parte de nuestro trabajo implica quitarles el miedo al éxito, eso es lo más importante. Ya sabemos que nuestros productos se venderán (por la experiencia que tenemos); las personas tienen que entender que no vienen a vender, sino a mostrar el producto.

 

Nuestras ventajas son más de 80 años de experiencia en diseño, manufactura, calidad e inventarios. Entonces, cuando un nuevo distribuidor quiere iniciar su propio negocio, nosotros les ofrecemos estos beneficios. Así saben que pueden distribuir porque seleccionamos las tendencias más actuales, para que ellos utilicen nuestra experiencia comercial como herramienta de venta. Todo nuestro personal de oficina, de fábrica y de almacenes está trabajando para el distribuidor, quien solo tiene que ofrecer el producto al cliente. Diseñamos un modelo sencillo para que cualquier persona pueda ejercerlo. Estas son las razones por las que hemos crecido tan rápido.

 

 

El gran estigma de los negocios familiares en México es que muy pocos logran sobrevivir a transición entre la segunda o la tercera generación. ¿Cuál es la estrategia de NICE para consolidar su visión y trascendencia más allá de esta realidad?

 

 

Creo que no realizar una sucesión ordenada y en tiempo es la principal causa de desaparición de las empresas. He visto que negocios que desaparecen porque el fundador solo quiere soltar las riendas hasta que muera, y después… a ver qué pasa. Lamentablemente, no siempre existe la sensibilidad de hacerse a un lado cuando es necesario. Yo llegué a un momento donde consideré que sí tenía la experiencia para continuar, pero ya no tenía la juventud o tanta fuerza para hacerlo. Cuando se llega a este punto, el líder empieza a rechazar oportunidades y se detiene el crecimiento. Por otro lado, sí puedo brindarle muchos consejos a la sangre nueva del negocio, y ellos tienen toda la energía para continuar.

 

Seguí el ejemplo de mi papá: desde pequeños, mis hijos y sobrinos iban a la fábrica para aprender el negocio. Ahora, ellos ya cuentan con estudios, conocen la nueva forma para comerciar e implementaron sus conocimientos en toda la fábrica: tecnología de punta, tanto en la producción como en la distribución y comercialización. Ellos empezaron a modernizar el negocio para llevarnos al siglo XXI. Esto nos ha brindado un crecimiento del 300 % en los últimos 4 años, gracias a los sucesores.

 

Hay un momento donde el fundador tiene que hacerse a un lado para dejar que las nuevas ideas y generaciones puedan permear su conocimiento en la empresa, aprovechando la experiencia de los padres para que no pierdan el rumbo.

 

 

¿Cuál es legado que, como empresario, usted quiere dejar para su familia y para la sociedad?

 

 

He tenido la oportunidad de trabajar con personas de diversos países, quienes me dieron lecciones y aprendizajes grandísimos. Cada uno de ellos aportó un poco para formar la compañía que tenemos hoy. Muchas veces pensamos que nosotros fuimos los maestros, pero realmente fue al revés; la gente nos enseñó mucho. Me da mucha satisfacción tener la oportunidad de aprender tanto, de tantas personas.  

 

Además, haber dejado un negocio donde formamos personas de bien. Mis muchachos son muy trabajadores, nuestra gente tiene éxito y está contenta. Como padre, me da mucho orgullo ver que mis hijos y sobrinos tienen una excelente relación con los demás, y que también aprenden de ellos. Estoy seguro que todo esto los impulsará a llevar oportunidades a otras miles de personas, ayudándoles a cumplir sueños con una mejor calidad de vida.

 

 

“La base del negocio es estar en el campo y obtener retroalimentación constante, directa, de los empleados. Sin intermediarios”

 

 

“Habrá errores, pero es mejor cometerlos a nunca haber hecho nada”.